¡Muy bien! Seguimos compartiendo nuestras aventuras

Si has llegado a esta página es que quieres conocer más sobre esta rama. Ahora te explicaremos lo más importante y el vocabulario que utilizamos en nuestras reuniones.

El lema

COMPARTIR, COMPARTIR, COMPARTIR

Este es nuestro lema o grito, cuando un scouter nos grita “castores”, nosotros debemos contestar “compartir, compartir, compartir”

 

Oración de los castores

Nuestro grupo pertenece a MSC (Movimiento Scout Católico), por tanto la Fe se encuentra integrada dentro del escultismo. Los castores tenemos nuestra propia oración para hablar con Dios.

La promesa

En el momento que hacemos la promesa estamos decidiendo qué nos gusta ser castor, que nos gusta jugar con los demás castores y que además de todo esto, queremos participar de esos juegos dando más ideas y ayudando a prepararlos para los demás. Para eso, nos comprometemos a cumplir la ley de la colonia.

 

El saludo de los castores

Este es nuestro saludo, el dedo índice y corazón son los dientes del Castor.

El dedo gordo se apoya sobre el anular y meñique, y significa que el fuerte protege al débil.

Se hace con la mano derecha

 

 

 

 

La ley de los castores

La ley de los castores la respetamos todos:

 

“El castor se esfuerza por ser hábil, trabajador, aseado, amigo de la naturaleza y de todos y amigo de Jesús”

 

Las Máximas de Kalú

Kalú nos enseña 5 máximas que nos ayudan a convivir y ser mejores castores. Todos los castores intentamos cumplirlas tanto dentro de la colonia como fuera de esta.

Paso de rama

Llega la hora de decir adiós a la colonia y pasar a la siguiente rama, Manada. Aunque a los scouters les de pena, debemos saber que el paso de rama es un acto muy importante en nuestra vida porque simboliza el paso a la siguiente etapa de nuestro camino scout.

Para ello, los scouters nos quitan el pasador y la camisa de castores, y nos acompañan para saltar el dique y cruzar el río. Antes de cruzar el río nos dan una cinta naranja del tamaño de nuestra estatura para que recordemos lo pequeños que éramos cuando dejamos la colonia.  En la otra orilla nos recibe Akela, jefe de la Manada.